Enfermas por limpiar

Productos de alta toxicidad que generan patologías. Movimientos repetitivos que dañan las articulaciones. Dolencias crónicas, agotamiento e incapacidad laboral. El empleo de limpieza pasa facturas en el cuerpo que las empresas no quieren afrontar. Las trabajadoras del sector se niegan a seguir pagando con su salud las malas praxis empresariales y la sobrecarga a las que les abocan.

 Ana Lucy ha sido trabajadora de la limpieza de la Asociación La Rueca durante 12 años. Esta ONG gestiona algunas de las dependencias de atención a migrantes de la Comunidad de Madrid. Colombiana de origen, limpiaba el Centro de Atención Social al Inmigrante (CASI) y el Centro de Participación Juvenil. Afirma que durante mucho tiempo fue la única limpiadora en plantilla y que faenaba en sitios cerrados, bajos con poca ventilación, por menos de 1.000 euros al mes. Con el paso del tiempo, la dureza de la tarea empezaba a pesar en sus piernas, sufría continuos dolores de cabeza y problemas pulmonares. “Había mucho estrés, iba de un sitio a otro. Dos horas a un sitio, dos horas a otro. En 2015 tuve una embolia pulmonar. Tenía solo 44 años”, relata con voz quebrada a El Salto, mientras repasa su historia, marcada por los productos de limpieza.

Seguir leyendo...

-------------------------------

Entradas populares